Archivado en: Noticias, sociedad | Etiquetas: artículo, Colombia, Dignidad, FARC, Hijos, Ingrid Betancourt, Liberacion, Libertad, Mundo
¿Cómo se siente la libertad, después de 6 años de estar despertando en pisos que no eran tuyos, por muy colombianos que fueran? Hoy ya suena lejano ese 16 de febrero de 2002 en el que las FARC decidieron romperte la vida en pedazos para jugar al intercambio de rehenes y al chantaje inhumano de políticos por guerrilleros y, al hacerlo, te llevaron a ese peligroso terreno de la vergüenza en donde nada justifica esta forma de terrorismo disfrazada de guerrilla social y popular. ¿Cómo se siente respirar por primera vez un aire que sabe a familia, aunque todos los días la añoranza los acercaba más que ninguna otra cosa? Desde el día 1 te volviste más cercana a los tuyos de lo que hubieras podido imaginar. Y la creatividad se desbordó para buscar formas en las que se rompieron todas las reglas de la comunicación efectiva, pues tu papel de receptor e interlocutor tuvimos que imaginarlo a través de los mensajes y los programas que todos los días, a las 5 de la mañana, se convirtieron en el vínculo contigo, en esa añoranza de verte viva más allá de los videos humillantes y las fotografías que, como prueba de vida, nos lanzaban a cuentagotas.




