La frase de la semana.
No es raro que en esta ciudad uno se pierda mientras va al volante. Una vuelta mal dada en una zona desconocida y resulta un verdadero idilio apocalíptico regresar al camino correcto. Pues bien, eso fue exactamente lo que le sucedió a la autora de la siguiente frase. Así sus palabras cuando me relato el suceso.
Y ya estaba desesperada. Entonces dije: ¿a quién me encomiendo? A Dios no… Porque quien sabe si Él sea ubicado.
He reído desde ese momento.
Saludos;
D
Deja un comentario



